Cansarte de Viajar

Cansarte de Viajar

Como mencioné anteriormente en el Podcast, en un punto decidí no alojarme con un anfitrion de Couchsurfing para tener un poco mas de espacio para mi, si bien no tenia contemplado quedarme aquí, tenia ganas de conocer la ciudad de la mano de locales y asi fue, pero organizando el alojamiento por mi cuenta.

Creo que lo habian mencionado ya varios de nuestros invitados, el tema del “cansancio”, y no es para malinterpretar pues creo que estamos todos agradecidos de poder conocer y viajar, pero no olvidemos que somos seres humanos y que hay que equilibrar la balanza. Yo venia viajando por China, Rusia y Kazajistán, en paises donde el idioma y el alfabeto es distinto y comunicarse requiere esfuerzo y la comunicación, aunque no lo crean pasa todo el tiempo, desde que te levantas hasta que te acuestas. Al menos así lo veo yo y creo que por lo que contaron algunos invitados, estamos hechos todos de lo mismo. Quizás llega un momento en el que uno necesita descansar: dormir, no tener horarios, no tener que socializar si uno no lo quiere y recargar esas energías para salir nuevamente a comerse el mundo.

Que tengo para decir al respecto, es que uno aquí en estos viajes debe si o sí exponerse. Exponerse porque quiere recibir feedback: de la ciudad, de la gente, de los atractivos turísticos y de todo lo que necesitamos llevarnos con nosotros de estos viajes.

A veces se traduce en visitar simplemente uno o dos museos por día: el input que recibimos en algún momento es tanto que ya dejamos de procesar y solo sacamos fotos por sacar. Puede pasar!

A veces puede ser caminar y caminar por Roma por ejemplo que es enorme y eterna y que luego de saciar esa necesidad de andar nos encontramos ya exhaustos y sólo nos haría feliz algún mundano placer como tomarse una cerveza y dejar para mañana, visitar El Foro Romano (por ejemplo).

Puede ser estresarse por llegar a tiempo para ganarle a las colas en alguna ciudad como París, o llegar justo a tiempo para el show de aguas danzantes en Barcelona. Y que quizás sentimos al final mayor responsabilidad por llegar, que por estar ahí.

En Austria, la primera vez que vine, el cansancio del viaje me hizo no disfrutar de la ciudad. Dejando en mi una sensación negativa sobre el destino.

Pasa. Me pasó. Nadie te enseña a viajar y cada día aprendemos más sobre nosotros mismos.

Salir a viajar por Rusia, desgasta: si te quedás en Couchsurfing por muchos momentos sentís que ganás porque claro, tenés los intérpretes contigo que te traducen lo que pasa en Rusia y te lo cuentan de la manera más auténtica posible. Te llevan a lugares que morís por conocer. Te llevar a lugar que nunca creíste visitar. Te ponen en situaciones que si bien está fuera de la Zona de Confort, sentís que estás igual en un ambiente seguro propiciado por tus anfitriones. (Esto es solo un ejemplo)

Pero somos seres humanos, y nos cansamos. Nos cansa estar expuestos, dar energía todo el tiempo, quizás tenés que repetirte todos los días, o aceptar que no vas a entender una sola palabra de lo que pasa toda la tarde/noche pero ahí estás, haciendo bandera por tu mochila viajera.

Y si, me parece que a veces es bueno saber poner el freno.

Poner el freno es aprender a conocerse. Saber cuando necesitas otra cosa. Alternar. Cambiar de guión.

Otra foto?

Me pasó en mi primer viaje de mochilero a Europa. La primera vez que hacía esto, me recorrí 12 países de Europa en 2 meses. Una locura, un ritmo agotador y ha habido ciudades, donde si bien algo conocí, decidí quedarme en la cama del hostel paveando.

Me pasaba en Nueva York, cuando en 10 días de visita, algunas tardes las pasabamos tirados despues de caminarnos Manhattan de arriba a abajo. El sofá llamaba mientras comíamos una pizza de Dominos.

Me pasó Rusia, donde luego de 40 días de trenes compartidos y de quedarme en Couchsurfing en Rusia, quise quedarme en un hostel y ser dueño de mi tiempo. Viajar en tren rapido y dejar de exponerme. Elegir que ver, cuando verlo y todo eso.

No quiero decir que esté mal no hacerlo: pero en mi opinión hay que saber medir las expectativas de uno. Escucharse. Parar. Y después seguir.

Con mi amiga Moni, ya podridos de subir y bajar de los trenes.


¿Qué piensan ustedes? Me gustaría saber sus opiniones al respecto, pueden mandarme un mensaje a traves de los @ o acá en el Post.

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