Moscu, final de mi viaje

RELATO DE VIAJE
Moscú: final del recorrido

Moscú es para muchos el comienzo del Transiberiano pero para mí fue el final de mi viaje. Si bien una de las grandes motivaciones que tuve era poder caminar en la Plaza Roja, el hecho de haber el realizado el Transiberiano desde Vladivostok hacia Moscú solo alimentó y reafirmó mis ganas de viajar por Rusia y de llegar a esta ciudad.  

Les recuerdo que no lo hice en sentido contrario por rebeldía, sino que como estaba haciendo un viaje alrededor del mundo, me era más práctico realizarlo en este sentido y la verdad no me habia dado cuenta antes pero fue lo mejor que me pudo haber pasado, pues conoci a mucha gente local, me fui enganchando con el idioma y la cultura de Rusia y para cuando llegue a Moscu: final de mi viaje, el viaje habia tomado otra dimension y sentido.  

Llegue a Moscú el 5 de Octubre de 2016

y fue un día sin dudas especial porque después de casi 2 meses recorriendo Rusia, viviendo experiencias con gente local, compartiendo mis sueños y aprendiendo mucho del país y del idioma…el sueño de subirme al Transiberiano y recorrer el país cobro una magnitud inconmensurable.  

 

Allí estaba yo bajándome del tren en el que con varias escalas habia pasado casi 8 días de viaje, comenzando a caminar hacia la salida y viendo que los rieles tienen un final, tratando de comprender que el sueño está cumplido o casi cumplido…porque lo que me faltaba era pisar la Plaza Roja de Moscú.  

 

Si bien tenía una reserva en un hostel, por el momento poco me importaba. Eran las 10 AM y pare en un localcito de la estación donde me tomé un té con un bollo de pan como para recargar energías. Usé la APP 2GIS y busque “la Plaza Roja”…me subí al metro de Moscu que es algo IMPRESIONANTE y allí fui, con destino la estación REVOLUZI PLOSCHAD.  

En el metro sentía que el mundo andaba apurado y que yo iba a contramano…todos en el metro yendo a sus trabajos y yo con mi facha desarreglada de barba y pelo con la mochila a cuestas yendo a tener mi momento con mis sueños y la Plaza Roja.  

Llegué… y me sentí feliz…solté carcajadas y lágrimas también. Caminé por su empedrado en una mañana destemplada pero no fría, raro para esos días que vivíamos.  

Finalmente se hacía tangible el sueño– y creo que estar en la Plaza Roja enfrente de la Catedral de San Basilio, esa colorida catedral cuya foto es una posta inseparable de la ciudad, fue el juicio final para mi recorrido en el que presenté mi casocon la mochila cargada de 9288 kilometros, 8 paradas, muchos amigos, una inesperada fluidez de ruso y haber hecho TODO ESO antes de pisar la Plaza Roja, fueron para mí las pruebas suficientes para dar por cumplido un sueño dejando cabos sin atar.  

Me senté en el empedrado, y tuve mi momento. Ahí estaba todo…la Catedral de San Basilio, el Kremlin, el Mausoleo de Lenin, el GUM…y mientras caía en todo me acordaba de una canción que dice que lo importante no es llegar, sino que lo importante es el camino.  

Cuando finalmente pude incorporarme, empecé a tomar algunas fotos y les pedí a un grupo de turistas de China que me saquen por favor una foto. Ellos estaban muy bien arreglados y al ver la facha que tenía me preguntaron de donde era y allí comencé a relatar el Viaje en el Transiberiano. Ellos fueron los primeros que escucharon la historia consumada de este recorrido, las ciudades, las aventuras, las comidas… y bueno, ahora son ustedes que están escuchando este podcast.  

En realidad en esa situación, con esa sensación de realización que tenía quería que ese momento nunca se terminase. 

Las sensaciones que me dejó el Transiberiano me hacían pensar que mi viaje por Rusia había sido tan positivo, que nunca más quisiera cambiar mi parecer y por esto no debería volver… 

Ustedes qué piensan… 

¿volverían a un destino que los marcó para siempre? 

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