Vladivostok por libre

Vladivostok por libre

La Ruta Transiberiana comienza o termina en Vladivostok, punto más oriental de esta línea férrea que se extiende por 9288 kilómetros que separan a Moscú de esta ciudad lindante con el Pacífico.

Para mi Rusia y el Transiberiano eran mi sueño y Vladivostok, fue el comienzo del camino.

El viaje en Rusia fue una gran parte de mi vuelta al mundo, que duró 18 meses desde que dejé mi país de origen, Argentina. En total, estuve casi 2 meses en Rusia (con una corta visita a Kazajistán)

Mientras vayan leyendo éstas crónicas siberianas, siempre que lean sobre alguna parada en este trayecto encontrarán las cosas más interesantes de cada ciudad enumeradas y también cosas que aprendí de los locales que me sirvieron para enteder la idiosincracia rusa.

También en los episodios de PODCAST que estarán disponibles muy pronto en Spotify y Apple Podcast estará complementada la información.

Vladivostok : ¿Cómo Llegar?

Para llegar a Vladivostok, lo mejor es volar desde algún país vecino de Asia como China, Japón, Corea del Sur o Hong Kong.

Yo volé con Aeroflot desde Beijing en un vuelo corto de unas 2 horas.

ATENCIÓN VISA:

Para entrar a Rusia, por favor chequeen los requerimientos para un visado si es que se necesitan. Los ciudadanos argentinos por el momento, no necesitan visa. Al ingresar te ponen un sello y te dan una tarjeta de turismo donde debes TÚ MISMO colocar la fecha de salida y tiene que coincidir con el día que sales del país. La fecha de salida debe estar correcta, o el dia que salgas tendras problemas en la frontera. (Lo digo por experiencia)

Vladivostok era la puerta de entrada, la primera impresión, para saber si era Rusia lo que esperaba o si tendría dudas sobre este viaje.

Importantísimo para mí fue haber conocido previamente en Australia a una chica de Kazajistán que me enseño algo de ruso y también el alfabeto cirílico, y lo segundo fue cargar conmigo un librito Ruso-Inglés de la LonelyPlanet. Más info en este POST.

En Vladivostok pasé una semana, que quizás es mucho, pero esto se debió a varias razones externas como el final de mi visa en China (debía salir del país antes de lo previsto) y que ya tenía reservado el pasaje de salida desde Vladivostok.  3 días son suficientes para visitar la ciudad.

¿Dónde me alojé?

Tuve dos alojamientos y te explico por qué: El plan principal era alojarme mediante Couchsurfing para poder tener un apoyo local en cada ciudad, para poder entender un poco más la cultura rusa y también achicar la barrera del idioma. Yo tenia ya una estadía confirmada con una familia rusa que hablaban español y tomaban mate, pero como tuve que llegar antes a Vladivostok, no quise cambiarle sus planes. Y así fue como me quede unos días en un Hostel y otros días en lo de mis anfitriones.

Mattress, Sailor & Albatross Hostel fue mi elegido, ya que en la App de HostelWorld era el mejor calificado. Tuve una superexperiencia y conoci gente copadísima. Ya el primer día me llevaron los dueños del Hostel a conocer Russki Island y a nadar, SI a nadar, en Agosto todavía hacía calor!

UPDATE: El hostel está cerrado. Pero cualquier hostel en la zona de Svetlanskaya deberia ser lo mejorcito.

El Hostel tenía un bar, se llamaba Contrabanda y todas las noches era punto de reunión. Yo cargaba mi humilde ukulele que había aprendido a tocar hacía 6 meses y toqué media hora en vivo a cambio de otra noche de alojamiento.

La gente que conocería en ese hostel, me acompañaría una semana después a la Estación de tren a despedirme.

La Familia de Couchsurfing vivía en las afueras de la ciudad, y pudimos cocinar platos rusos y allí conocí el pierogi que es como una suerte de raviol. Se puede hervir y luego freir con unas cebollitas para darle mas sabro. Otro día cocine para ellos un pastel de papas. Ellos tenían ganas de que hablemos en español para practicar y hablaban MUY BIEN. Solo habían aprendido con la computadora y el DUOLINGO mientras aprovechaban para practicar con los huéspedes de Couchsurfing.

Pierogi listos para comer!

Aunque sólo me quedé con esta familia, muchos otros miembros de Couchsurfing me invitaron a tomar un café, caminar por la ciudad y también vinieron al bar cuando toqué con mi ukulele.

Otros personajes que también me vinieron a despedir formaron parte de este segundo grupo.

Fue muy interesante cómo nos conectamos con la gente allí, algunos se interesaron en mis planes de viaje, otros querían practicar español, otros se interesaron en mis orígenes y de donde venía, y así con estas personas mantuvimos un vínculo que fue mágico.

¿Magia?

Si hay algo que creo es que en estas circunstancias tan especiales hay algo inexplicable que hace que todo encaje, tenga sentido y fluya positivamente. No se puede ver, ni tocar y  de manera invisible llena todos esos baches donde hay incertidumbre y lo arregla de la manera para que el camino este liso. Magia. Y hubo muchísimo de esto en Rusia.

¿Qué ver en Vladivostok?

Cerca del Centro se encuentra el GUM que es centro comercial de los más conocidos y lujosos de Rusia. Hay un GUM en Vladivostok y lo hay en la Plaza Roja de Moscú.

Pero lugares históricos y representativos hay varios:

El Museo de la Flota es importante pues Vladivostok fue el puerto principal histórico del Oriente de Rusia y desde allí defendieron sus costas pacíficas en los diferentes conflictos bélicos.

El otro museo relevante del tema es el Submarino conmemorativo «S-56» que se encuentra en la costanera. Éste último relacionado con la Segunda Guerra Mundial y como ayuda a la victoria contra el fascismo. Muchas plazas en Rusia se llaman justamente “Plaza de la Victoria” o “Plaza de los Heroes”

Hablando de la Plaza principal de la calle Svetlanskaya, frente al hostel, se ubica alrededor del Monumento de los Héroes un colorido mercado donde puede uno probar las distintas comidas autóctonas y compras pan casero. O Hleb y la h no es muda .

Pan para todos los gustos

Hablar y leer ruso es un desafío pero la gente en Siberia realmente lo aprecia, pues poco ingles se habla y los turistas extranjeros, en especial de países latinos, caen bastante bien en la gente local.

Vale la pena hacer un esfuerzo para crear un puente.

El funicular más corto y más empinado del mundo está en Vladivostok, cuesta 11 Rublos y nos lleva a un mirador de la ciudad. Se toma también a unas cuadras del centro.

Motivos para visitar Vladivostok sobran, para mí lo más importante era sentirme cómodo en Rusia, con el idioma y poder ir entendiendo como iba a desarrollarse el viaje en el transiberiano. La ciudad y la gente me dejaron muchísimas sensaciones y después de una semana puedo decir que sentí un poco de tristeza al irme pues el vinculo creado era muy fuerte, pero también debía comenzar poner este viaje sobre rieles y así comenzar a  cumplir mi sueño.

Sobre el tren y cómo me fue en el primer trayecto de la Ruta Transiberiana, voy a escribir en el próximo post que está dedicado a la primera parada y segunda ciudad visitada en Rusia. Khabarovsk (Se pronuncia Jabárovsk)

  • Vos sabías que Rusia tenía salida al Pacífico?
  • Alguna vez se te pasó por la cabeza hacer el Transiberiano?
  • Qué te imaginás cuando la gente habla de “Rusia”?
El hito del FINAL (o el comienzo) del Transiberiano.

Todos tus comentarios y apreciaciones podés dejarlas aquí debajo.

Fotos de Vladivostok vas a encontrar en mi perfil de www.instagram.com/enunamochila

El Podcast sobre Vladivostok lo vas a encontrar ACÁ

INVITADA: FILI MUÑOZ de www.comoyviajo.com

Algunos datos más estarán en Twitter y Facebook.

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